Mantis Religiosa

Mantis Religiosa

En esta entrada hablaremos sobre las característicasclasificaciónreproducciónciclo de vidaalimentación, hábitat, curiosidades y distribución de la Mantis religiosa, también conocida como Mamboretá, Santateresa, Campamocha, o Tadiós.

Mantis religiosa | Características, picadura y hábitat de la santateresa


Características de la Mantis religiosa

Entre las características de la Mantis religiosa, podemos destacar que es un insecto con dos ojos compuestos muy visibles, además de otros tres ojos simples un pocos más pequeños situados en la parte frontal de la cabeza. Entre las particularidades de la Santateresa podemos observar que es capaz de girar la cabeza hasta 180º. Otra de las características de todos los mantodeos es el primer par de patas modificado a modo de pinza, estás se encuentran normalmente recogidas y está provistas de espinas con las que agarran y sujeta a las presas mientras las devoran.
 
Este artrópodo mide en torno a los 4 o 5 centímetros de largos, presenta un tórax alargado y una antenas muy finas y de un tamaño medio. La coloración de esta especie varía según en entorno donde se encuentre, por lo que son capaces de mimetizarse. Este fenómeno solo ocurre tras la última muda del estado adulto, en el que dependiendo del color de la vegetación de su entorno, será verde o pardo con diferentes tonalidades.  
 
Una curiosidad entre las características de la Mantis religiosa, es que únicamente posee un oído y este se encuentra en el tórax. Además, la hembra en esta especie es mayor en cuanto al tamaño y una de las características por la que más se le conoce a esta especie es la acción de que la hembra durante o después de la cópula, puede llegar a devorar a el macho.
 
El término de “religiosa” en esta especie, se emplea en su nombre debido a que cuando está al acecho de una presa, las patas delanteras a modo de pinzas se presentan recogidas y da un aspecto de como si estuviera “rezando”. 
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Clasificación y taxonomía

A continuación exponemos las taxonomía y clasificación de la especie Mantis religiosa, conocida como Santateresa, Mamboretá o Campamocha:

Reproducción de la Mantis religiosa

La reproducción de la Mantis religiosa comienza cuando a hembra procede a segregar feromonas en la época de reproducción, con estas la hembra consigue atraer a los machos más cercanos. Como hemos comentado, en esta situación la hembra suele estar muy alterada y en algunos casos esta devora a el macho durante la cópula. Además si el macho está en el justo momento de la cópula, la hembra empieza a devorar al macho por la cabeza y extremidades pero evitando las partes del sistema nervioso que se encargar de la reproducción. Este proceso es muy raro y en estado de libertad no ser suele observar a diferencia de especies en cautiverio. El apareamiento dura en torno a dos horas.

El proceso para que exista una cópula entre un macho y una hembra de Santateresas procede cuando el macho rodea a la hembra y junta sus antenas con las de la hembras. Después el macho se prepara para introducir su espermatóforo en el interior de la estructura genital de la hembra.  Después de esto, la hembra quedará fecundada y más tarde pondrá una puesta de huevos. 

Todo esto nos quiere decir que la Mantis religiosa tiene un reproducción sexual, una fecundación interna y que es un insecto ovíparo

Ciclo de vida 

El ciclo de vida de la Mantis religiosa comienza cuando las ninfas eclosionan de los huevos. La hembra pone la puesta de huevos en otoño y eclosionará en primavera. Los huevos se protegen dentro de unos “sacos” de espuma endurecida que se coloca en ramas o rocas, esta estructura recibe el nombre de ooteca. Cada ooteca puede albergar de 200 a 300 huevos, pero muy pocos de ellos son los que consiguen salir adelante. Esto sucede debido a que entre las ninfas existe el canibalismo. 

Después de que las ninfas eclosionen de los huevos, estas pasarán por diferentes estadios hasta convertirse en un espécimen adulto. Para ello tienen que sufrir diferentes mudas y con cada una de estas van cambiando diferentes aspectos tanto externos como internos. En la última muda, la Santateresa desarrolla su madurez sexual. 

Alimentación de la Mantis Religiosa 

La alimentación de la Mantis religiosa se basa en otros animales, por lo que es estrictamente carnívora. Entre sus presas pueden encontrarse diferentes reptiles como lagartijas, algunos anfibios como ranas o salamandras,  mamíferos como ratones o aves como colibríes. Entre los alimentos más comunes que la Santateresa captura, se encuentran los insectos. Entre los insectos podemos destacar los saltamontes y moscas.

Para que obtenga éxito al la hora de cazar una presa, la Mantis religiosa permanece al acecho e inmóvil con sus extremidades delanteras recogidas hasta que una de sus presas se acerca lo suficiente para que esta se abalance y con sus pinzas la capture con un movimiento rápido. 

En la mayoría de veces, no devora a su presa completamente. Comienza siempre por la cabeza y  suele dejar las patas, intestino, alas o élitros. 

Hábitat de la Mantis religiosa 

El hábitat de la Mantis religiosa se encuentra en zonas campestres donde esta pueda sacar provecho a su coloración y camuflarse. Lo más normal es encontrar a esta especie camuflada entre la vegetación, entre las hojas, ramas o troncos de los árboles, entre la hierba o pastizales. 

Por lo general prefieren un hábitat cálido y seco pero se adaptan muy bien a todo tipo de climas por lo que podemos encontrarlas en climas más húmedos como cerca de ríos o lagos. 

Distribución 

La distribución de la Mantis religiosa se encuentra extendida por todo las zonas que conocemos como viejo mundo, entre Europa, Asia y África. Además existen muchas subespecies por todas estás zonas aclimatadas a los diferentes climas y biomas. Una curiosidad es que la Santateresa se introdujo en el Norte de América en el año 1899, gracias a un barco que trasportaba plantones. Aunque esta especie no es autóctona de esta zona, se ha convertido en un artrópodos oficial de la zona estadounidense de Connecticut. 

Picadura de la Mantis religiosa 

Con respecto a la picadura de la Mantis religiosa, no supone ningún problema para el ser humano o animales grandes. Este insectos no pica, solo muerde a sus pequeñas presas y se alimenta de ellas. Este animal solo es capaz de atacar a presas que pueda aguantar agarradas con su patas delanteras por lo que a nosotros los humanos no nos puede picar ni morder. Por lo que a la pregunta de ¿Pican las Mantis religiosas?, ya tenemos una respuesta. 

A la pregunta de ¿Son venenosas las Mantis religiosas?, la respuesta es claramente, no. La Santateresa no presenta en su cuerpo ninguna glándula con la que puedas segregar algún veneno para inocular a su presas. Con lo único que podríamos hacernos daño a la hora de manipular un individuo es con las espinas duras que presentan las pinzas con las que sujetan a sus presas. 

Más allá de todo esto, no debemos preocuparnos por este artrópodo. 

 

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